El peligro invisible de la soldadura

Incluso un descuido momentáneo puede tener graves consecuencias: por ejemplo, una llamada inesperada. Al escucharla, el soldador gira por reflejo y su mano desprotegida toca el electrodo. Como resultado, su cuerpo se convierte en parte del circuito. En estos casos, son útiles los zapatos de trabajo aislantes o las esteras de soldadura de caucho nitrílico, que pueden interrumpir el flujo de corriente y proporcionar una protección fiable.
La corriente eléctrica toma siempre el camino más corto entre el punto de entrada y el punto de salida. Es decir, si la corriente pasa por ambas manos, no solo atravesaría los brazos y el tronco, sino también órganos vitales como el corazón, con consecuencias potencialmente mortales.
Atención a la tensión de marcha sin carga
Aunque las piezas activas de los equipos eléctricos convencionales están protegidas contra el contacto, existe un mayor riesgo cuando se suelda al arco. Esto se debe a que la tensión de marcha sin carga puede convertirse en una tensión de contacto peligrosa, especialmente si se tocan al mismo tiempo la pieza de trabajo (masa) y el electrodo o piezas no aisladas de la pinza portaelectrodo. En tal caso, se habla de un "paso de corriente a través" del cuerpo humano.
En función de las condiciones de uso, se aplican límites máximos fijos a la tensión de marcha sin carga. La electricidad representa un peligro para las personas a partir de tensiones superiores a 25 voltios de corriente alterna (valor efectivo) o 60 voltios de tensión continua, siempre que al mismo tiempo sea posible un flujo de corriente suficientemente elevado.
Incluso las intensidades de corriente bajas suponen un peligro mortal
Cuando la corriente eléctrica fluye por el cuerpo humano, tiene un efecto estimulante sobre los músculos, los nervios y el sistema cardiovascular. Las posibles consecuencias van desde calambres musculares y paradas respiratorias hasta las llamadas "marcas eléctricas", que son pequeñas quemaduras puntiformes en los lugares de entrada y salida de la corriente. Una intensidad de corriente de 30 miliamperios supone un grave peligro para la vida. El "umbral de no liberación" está entre 10 y 15 mA para corriente alterna y alrededor de 50 mA para corriente continua. Si este se supera, los calambres musculares pueden ser tan graves que las personas afectadas ya no sean capaces de soltar las piezas vivas sin ayuda, un riesgo especialmente elevado para los soldadores en su trabajo diario.
La corriente alterna se considera mucho más peligrosa que la continua, ya que puede afectar al ritmo cardíaco y desencadenar una fibrilación ventricular. También se suele subestimar el hecho de que incluso las intensidades de corriente bajas de entre 1 y 10 mA son suficientes para provocar movimientos reflejos involuntarios, que a menudo dan lugar a accidentes secundarios, como caídas en escaleras u otras lesiones.
Además de la intensidad de la corriente, la duración de la exposición al cuerpo humano también desempeña un papel decisivo en el riesgo de lesión. Cuanto más se prolongue el flujo de corriente, más graves serán las consecuencias para la salud, por lo que es fundamental que los soldadores lleven siempre un equipo de protección adecuado. En Europa, los guantes de soldadura deben cumplir los requisitos de la norma EN 12477, mientras que el calzado de trabajo debe cumplir la clase de protección S3 según la norma EN ISO 20345.
¿Cómo se determina el nivel de peligro?
La intensidad de corriente (I) depende de la tensión aplicada (U) y de la resistencia (R) y sigue la ley de Ohm (U = R x I). Si se desea determinar la intensidad de la corriente, puede suponerse una resistencia corporal (sin equipo de protección) de mano a mano o de mano a pie de 1000 ohmios. Si el equipo de soldadura tiene una tensión de marcha sin carga de 50 V según la placa de características, puede fluir por el cuerpo una corriente potencialmente mortal de 50 mA de acuerdo con la ley de Ohm (I = U / R).
Precaución al soldar con varios equipos
Si soldadores cualificados utilizan simultáneamente varios equipos para trabajar en una pieza o en componentes interconectados, la tensión de contacto producida (en particular la tensión de marcha sin carga) puede alcanzar valores excesivos. A menudo, no se reconoce de inmediato el peligro que representa esto.
La soldadura que se realiza con polaridades diferentes al mismo tiempo es especialmente crítica. En ella, se unen la corriente continua (DC) y las tensiones de marcha sin carga de los equipos implicados, lo que puede dar lugar a valores de tensión peligrosamente elevados.
"Esto no es raro, sobre todo en obras", informa Franz Bichler, instructor de soldadura de Fronius International. "Antes, para conseguir resultados óptimos solíamos soldar componentes de un metro de longitud de dos en dos o de tres en tres, incluso con distinta polaridad en el caso de componentes complejos. Si la toma a tierra es defectuosa en este tipo de situaciones, la tensión acumulada puede fluir por el cuerpo del soldador, con consecuencias potencialmente mortales como descargas eléctricas, arritmias cardíacas o quemaduras graves".
Al soldar con corriente alterna (AC), tanto la polaridad de los circuitos como la conexión a la red de los equipos influyen en la tensión de marcha sin carga resultante. En condiciones desfavorables, la tensión de contacto puede elevarse hasta la suma de todas las tensiones de marcha sin carga de los equipos utilizados. Por lo tanto, es imprescindible medir la tensión entre las antorchas o las pinzas portaelectrodo antes de empezar a trabajar. Esto se puede hacer con un multímetro, cuyas puntas de medición se colocan directamente en la antorcha o pinza portaelectrodo.
El empresario tiene el deber de proteger e informar
Los accidentes laborales se pueden evitar con medidas de protección eficaces, y la responsabilidad de su aplicación recae en el empresario. Las normas y reglamentos internacionales –como los de ISO (Organización Internacional de Normalización), ASME (Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos), AWS (Sociedad Americana de Soldadura) y DIN (Instituto Alemán de Normalización)– constituyen la base de unas condiciones de trabajo seguras.
Los soldadores deben estar siempre informados de los peligros potenciales. La distancia entre los finales de soldadura debe seleccionarse de forma que sea imposible el contacto simultáneo con dos antorchas o pinzas portaelectrodo. Si esto no se puede evitar, las zonas de trabajo deberán estar separadas por tabiques aislantes. Asimismo, deberán tomarse las medidas adecuadas para garantizar que la tensión total no supere la tensión máxima admisible de marcha sin carga.
¿Qué hay que tener en cuenta al soldar?
Antes de empezar a trabajar, los soldadores deben asegurarse de que el equipo empleado está en perfectas condiciones. Los que no se usen o se dejen desatendidos deberán apagarse y desconectarse de la red de corriente. Estos se utilizarán de acuerdo con el tipo de protección especificado en la placa de características, de conformidad con el manual de instrucciones pertinentes.
Los equipos con tipo de protección IP21 solo son aptos para interiores secos, mientras que, para el uso en exteriores, se requiere al menos el tipo de protección IP23. Los cables de masa deben conectarse lo más cerca posible de la zona de soldadura, ya sea directamente a la pieza de trabajo o a su soporte.
En caso de avería, deberá interrumpirse inmediatamente la alimentación, ya sea apagándola o desenchufándola de la toma de corriente. Los daños en el equipo de soldadura, los cables de red o los juegos de cables deben comunicarse inmediatamente al supervisor. Los equipos defectuosos no pueden volver a utilizarse ni abrirse sin autorización, y menos aún si se retira la cubierta protectora.
Peligros causados por el arrastre de corrientes de soldadura
El manejo inadecuado del equipo de soldadura puede entrañar peligros considerables. Asimismo, los cables de masa mal conectados o las pinzas portaelectrodo mal colocadas son especialmente críticos. Estos fallos pueden hacer que se quemen los conductores protectores, los equipos de soldadura u otros dispositivos eléctricos. Como las interrupciones en la protección no suelen detectarse desde el exterior, suponen un riesgo considerable para cualquiera que trabaje con equipos dañados.
Estas y los accidentes resultantes suelen deberse a descuidos y falta de atención. Algunos ejemplos típicos son las pinzas portaelectrodo no aisladas que se colocan en el equipo o las herramientas manuales eléctricas que permanecen en la mesa durante el trabajo de soldadura (Ilustraciones 3 y 4).
No obstante, cualquier persona que respete las medidas previstas en las normas aplicables puede protegerse eficazmente contra el arrastre de corrientes de soldadura. La corriente de soldadura (masa) debe devolverse directamente a la pieza de trabajo o a su soporte, ya sea mediante bornes o polos de sujeción magnéticos. Otras piezas como barras metálicas, cadenas o cables de grúa no pueden utilizarse nunca como conductores de retorno.
Si, en casos excepcionales, hay que soldar piezas de trabajo suspendidas de un gancho de grúa, será necesario blindarlas meticulosamente, por ejemplo, con cuerdas de tela secas o un aislador giratorio. Si se emplean cestas de trabajo suspendidas durante los trabajos de soldadura, deberán estar provistas de un aislamiento adecuado. Por último, si se suelda y se trabaja al mismo tiempo con herramientas eléctricas, solo podrán utilizarse equipos aislados.
Trabajar en condiciones de tensión eléctrica elevada
Existe un mayor riesgo de peligros eléctricos en aquellos lugares de trabajo donde el movimiento está restringido. Esto se hace especialmente patente cuando los soldadores tienen que trabajar en posiciones forzadas, como arrodillados, y entran en contacto con piezas conductoras de electricidad. Las zonas rodeadas total o parcialmente de materiales conductores también albergan peligros, pues incluso los contactos accidentales o inevitables pueden provocar descargas eléctricas.
Para detectar fácilmente si existe un mayor riesgo durante la soldadura por arco, se aplica una regla general: si el espacio donde hay libertad de movimiento entre piezas conductoras opuestas es inferior a dos metros (en longitud, anchura, altura o diámetro), deberá suponerse un mayor riesgo eléctrico.
Asimismo, será necesario prestar una atención especial en lugares de trabajo húmedos, mojados o calientes. En tales entornos, la resistencia eléctrica de la piel, la ropa de protección y las herramientas puede verse reducida significativamente por la humedad o la transpiración. Los lugares de trabajo se consideran "húmedos" si la ropa está empapada y, por tanto, se vuelve conductora, lo que aumenta considerablemente el riesgo de accidente eléctrico.
Medidas de protección ante riesgos eléctricos elevados
Los trabajos que implican un riesgo eléctrico elevado exigen el uso de equipos de soldadura autorizados y marcados con el símbolo [S]. También se requieren medidas especiales para protegerse de las piezas conductoras de electricidad y de los suelos y paredes húmedos, como bases o capas intermedias aislantes.
Si este nivel de protección no es posible debido a peligros adicionales (como el riesgo de caída) o a condiciones de espacio reducidas, el trabajo solo podrá realizarse con ropa de trabajo seca y en buen estado. En situaciones en las que no se pueda mantener seca la ropa, como en ambientes calurosos, solo se permite el uso de equipos de corriente continua para la soldadura manual por arco.
La tensión de marcha sin carga de los equipos empleados debe mantenerse lo más baja posible, en función de las tareas de soldadura y de las características del equipo, y no debe superar los 75 voltios. No está permitido instalar el equipo de soldadura en zonas de peligro inmediato y el control remoto se llevará a cabo con una tensión baja de protección.
Además, hay que asegurarse de que los soldadores no trabajan solos cuando se trata de este tipo de tareas y de que se garantiza una supervisión adecuada. La soldadura en condiciones de riesgo eléctrico elevado está reservada exclusivamente a especialistas cualificados.
Resumen y conclusiones
La seguridad es la máxima prioridad en la soldadura. El manejo inadecuado del equipo puede tener graves consecuencias, en particular debido a las altas tensiones de marcha sin carga, al arrastre de corriente de soldadura o a trabajos sometidos a riesgos eléctricos más elevados. Sin embargo, dichos riesgos pueden reducirse significativamente si se aplican las medidas de protección adecuadas de forma sistemática.
A su vez, los lugares de trabajo húmedos, mojados o calientes requieren especial atención, ya que el efecto protector de la ropa y del equipamiento puede verse perjudicado. En caso de avería, deberán tomarse inmediatamente las medidas adecuadas para evitar daños personales y materiales.