Exposición a los humos de soldadura

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) recientemente publicó la Monografía 118. Los humos de soldadura fueron incluidos aquí como un cancerígeno de Grupo 1, un tema que ha generado discusiones e inquietud en las industrias de fabricación. En Fronius nos interesamos por observar esta área más de cerca. Con esto en mente, Geoff Melton , presidente del Comité de Seguridad y Salud Ocupacional en el International Institute of Welding (IIW) y experto en procesos de soldadura por arco voltaico fue invitado para una entrevista.
Geoff Melton: Desde que se graduó de la Universidad de St Andrews en Escocia en física y electrónica, Geoff Melton ha trabajado en investigación y desarrollo de soldadura durante casi 40 años. Es un gerente de tecnología en TWI en Cambridge, Reino Unido, y es el presidente de la Comisión Técnica VIII para la Salud, Seguridad y Entorno del International Institute of Welding (IIW). Las recomendaciones emitidas por el IIW tienen un papel importante en la definición de las regulaciones nacionales e internacionales, por ejemplo en el tema de los humos de soldadura.

Sr. Melton, en su opinión, ¿qué ocasionó que el IARC, una institución de WHO, reclasificara el nivel de riesgo de los humos de soldadura?

El IARC es un comité de expertos que observaron toda la información publicada sobre este tema, la cual incluye datos de exposición, estudios sobre cáncer en humanos y animales, datos mecánicos y de otros tipos. Con base en “nueva evidencia sustancial”, concluyeron que todos los humos de soldadura, independientemente de su composición, deben subir de “posiblemente cancerígenos para los humanos” (Grupo 2B) a “cancerígenos para los humanos” (Grupo 1). En el pasado, era difícil separar el efecto de exposición a los asbestos y el cigarrillo del efecto del humo de soldadura. Pero ahora, se encontraron asociaciones positivas tras hacer un ajuste para la exposición a estas sustancias. Consecuentemente, concluyeron que hay “suficiente evidencia en humanos” que indica que el humo de soldadura causa cáncer de pulmón y evidencia limitada para el cáncer de riñón.

¿Esto podría provocar restricciones o incluso una prohibición completa para la exposición a humos de soldadura?

El IARC examina la evidencia y obtiene conclusiones sobre la carcinogenicidad de las sustancias. No establecen límites ni regulaciones. Es responsabilidad de otros organismos internacionales y nacionales examinar las conclusiones y establecer los límites de exposición. Suponiendo que la exposición al humo de soldadura pueda controlarse dentro de ciertos límites, la soldadura puede seguir llevándose a cabo. Sin embargo, conforme los límites se reducen, el control de la exposición se dificulta. Algunos países tienen límites de exposiciones ocupacionales para el humo de soldadura, pero otros controlan el humo con límites individuales para la composición, por ejemplo, cromo, níquel y manganeso.

Debemos recordar que algunas otras sustancias comunes, por ejemplo, los humos de los motores diésel, están clasificadas como cancerígenas por el IARC. Estas sustancias no están prohibidas, pero recomendamos moderación y límites de consumo o exposición.

¿Qué efecto tienen estos desarrollos recientes en su trabajo en el IIW?

Es importante recordar que las publicaciones del IARC obtienen conclusiones con base en la evidencia examinada y no son documentos legales. Sin embargo, el Monógrafo 118 es un documento muy importante, y debemos estudiarlo y responder a él en consecuencia. La industria de la soldadura busca la orientación del IIW, por lo que estamos preparando una nueva declaración sobre la carcinogenicidad del humo de soldadura, la cual esperamos que se publique más adelante en este año.

Los miembros del IIW continuarán revisando e investigando el humo de soldadura, con el objetivo de obtener un mejor entendimiento, de forma que podamos implementar medidas para reducir el impacto de estos hallazgos. Un ejemplo es la formación de cromo hexavalente en el humo de soldadura, el cual es cancerígeno, para el cual el mecanismo aún no se entiende del todo.

El IIW aún no ha hecho una declaración oficial. ¿Cuál sería su recomendación personal?

Creo que es una mejor práctica el reducir la exposición de los soldadores al humo a un nivel tan bajo como sea razonablemente practicable. Hay una jerarquía de controles para reducir la exposición, como minimizar la cantidad de humo producido por el proceso, utilizar equipo de aspiración de humo y, si es necesario, utilizar equipo de protección respiratoria. En algunos países, el humo del acero inoxidable ha sido mejor controlado que el de otras aleaciones. El mensaje ahora es que todo el humo de soldadura debe ser tratado de la misma manera.

Cuando se trata de minimizar los humos de soldadura, ¿qué tanta influencia podemos tener, como fabricantes innovadores de sistemas de soldadura con procesos optimizados?

La mayoría del humo de soldadura proviene del material de aportede soldadura, por lo que los desarrollos en estos materiales puedenreducir la cantidad y composición del humo emitido por el proceso.Pero el control del arco voltaico mediante el transformador de soldaduratambién es importante. Generalmente, un arco voltaico más estableproducirá menos humo, y un control más preciso del arco voltaico porparte del transformador de soldadura proporciona esa estabilidad. Lamayoría del humo se genera por la vaporización del goteo del materialfundido, por lo que el control de los parámetros de soldadura paraminimizar la temperatura del goteo de material fundido debe tener unefecto en las emisiones de humo.

Desgraciadamente, los humos de soldadura siempre serán inevitables hasta cierto punto. Por esta razón, ofrecemos una amplia gama de productos, tales como cascos de soldadura con suministro de aire fresco y antorchas de aspiración. Sin embargo, no todos los utilizan. ¿Por qué cree que suceda esto?

Creo que las antorchas de aspiración tienen una mala reputación, por lo que las compañías no las ven como un método viable para controlar el humo de soldadura. Hay inquietudes de que interfieren con el gas protector, lo que genera soldaduras de baja calidad, y los diseños originales eran pesados y voluminosos. Los fabricantes como Fronius deben convencer a sus clientes de que la nueva generación de antorchas de aspiración son una buena alternativa para la ventilación de escape local (LEV).

Como fabricantes, ¿hay otra cosa que podamos hacer para incrementar la seguridad?

La mejor solución es evitar que los soldadores se expongan al humo en su fuente, por lo que la mecanización y la robótica juegan un papel importante, ya que alejan al soldador del humo.

Nuestra empresa ya está bien posicionada en términos de sistemas de soldadura robotizada y automatización. Sin embargo, aún hay muchos soldadores manuales en el mundo, y esto seguramente seguirá siendo así. ¿Qué podemos hacer para proteger a estas personas?

Lo más importante es generar conciencia entre los soldadores sobre los peligros que enfrentan. Debemos involucrarnos más en la fase de formación y proporcionar a los formadores la mejor información posible sobre los peligros potenciales desde el principio. Esta es la mejor forma de llegar a los soldadores jóvenes y asegurarnos de que las medidas de salud y seguridad se implementen tanto en la teoría como en la práctica.

Mi sentimiento personal es que los soldadores realmente son personas que conocen sobre el tema. Los soldadores jóvenes ya están reconociendo los peligros e insisten en tomar medidas de seguridad adecuadas. Para Fronius, como fabricantes, además de producir métodos de control de humo mejorados, aún existe la necesidad de refinar los procesos de soldadura para producir menos humo en la fuente.

¿El Monógrafo 118 del IARC es una señal del final de la industria de la soldadura?

No, definitivamente no. Hemos estado conscientes del potencial de los humos de soldadura para causar cáncer durante muchos años y tenemos buenos sistemas aplicados para controlar la exposición al humo de soldadura. Esta nueva clasificación del IARC enfatiza la necesidad de continuar desarrollando nuevos enfoques y sistemas para mantener la exposición de los soldadores al humo al mínimo.

Nuestra principal prioridad debe ser reducir continuamente el nivel de riesgo. Creo que esta es la manera en la que podemos asegurar el futuro de la industria a largo plazo.